¿Es verdad que todas tenemos la fantasía sexual de ser violadas? Es la pregunta que plantean en la tercera temporada de la serie Californication, The Land of Rape and Honey.

Claro que en la serie lo resuelven con humor y malentendidos… pero, ¿qué verdad hay en esa pregunta?

Varios personajes femeninos dicen querer ser violadas. Fantasías sexuales, tomadas a la fuerza por actores famosos, hombres que las rodean y a los que saben que jamás podrán aspirar o novios enormes como armarios empotrados.

¿Y bien?

Vviendo en la sociedad en la que vivimos hoy en día y teniendo en cuenta el movimiento feminista que nos rodea en busca de la igualdad, yo he decir que lo que voy a explicar es únicamente mi punto de vista y que sacado de contexto, pierde toda validez.

En fantasías sexuales sí. Queremos que alguien que no nos esperamos (diré Robert Downey Jr. por poneros un ejemplo de quien no me importaría que me atara a su cama) nos sorprenda y nos fornicie. Queremos que nuestra pareja nos agarre de las muñecas, las sujete con fuerza y nos deje impotentes ante lo que sea que está preparado a hacer.

Pero no queremos ser violadas, queremos que nos tomen con fuerza. Porque ya sabemos que digan lo que digan, en realidad las que mandamos por norma general somos las mujeres, en todo ámbito (o por lo menos en mi alrededor). El hombre reina, la mujer gobierna. Y en la cama, de vez en cuando, sí, nos gusta que los chicos tomen el control.

No queremos encontrarnos en un callejón sin salida y que un desconocido con una capucha nos meta el pito en la vagina. Nada emocionante. Nada excitante. Ganas de matar subiendo.

Queremos que nos agarren, que nos aten y que nos la metan cuando tenemos que pedirlo a gritos y todavía no ha llegado la hora. Pero en nuestros términos. No son listas imposibles de cumplir, pero tenemos nuestras condiciones.

Así que The Land of Rape and Honey tiene razón, sí. Pero todos los ejemplos que nos dan de mujeres que lo explican, describen fantasías.

Grrrr… Robert Downey Jr…

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