Ya son tres amigas las que estando de fiesta, vienen a hablarme de su vida sexual. Desde que salgo con Mike, me he formalizado mucho en mi forma de hablar y ya pocas veces saco el tema sexo, pero parece que el tiempo no ha pasado, porque en mi cuadrilla cuando alguien quiere hablar de sexo, siempre acaba ocurriendo a mí.

No me molesta en absoluto que lo hagan, pero me parece curioso que lo sigan haciendo teniendo en cuenta que yo hoy en día practicamente no hablo nunca de sexo. (En voz alta).

Estábamos el otro día de fiesta, cuando Lucía se me acercó. Me contó que está muy feliz con su novio, blablabla. Y acabamos hablando de si conseguía correrse, porque me había dicho hacía unos meses que ella no tenía orgasmos, no era capaz de conseguirlos.

De repente llegó Janire, quería saber de qué hablábamos.

– Mmmm… no – dice Lucía como quien no quiere la cosa – nada.

– ¿Pero qué pasa?

– No, tú no. – Sentí que teníamos ocho años y Janire no iba a ser invitada al cumpleaños.

– ¿Pero de qué habláis? – Janire es muy cotilla. Janire insiste mucho.

– De sexo.

Janire se da la vuelta y se va.

Lucía está saliendo con su hermano. Obviamente no quiere saber nada de nada.

Total, que Lucía me está explicando cómo es su vida sexual con su novio cuando baja el tono (os recuerdo que estamos de fiesta, bajar el tono de fiesta equivale a yo no oír lo que dice). Lucía murmura algo. Pero creo no haber entendido. No puede ser. Si Lucía ha sido virgen hasta antes dea yer como quien dice.

Ya, ¿y qué?

Lucía ha probado el sexo anal.

A Lucía le han dado por culo.

Ya sé que es algo normal. Y por alguna razón, casi tengo miedo de quedarme atrás. ¿No era yo la chica que siempre probada y luego recomendaba? ¿Qué ha sido de ella? ¿Me habré vuelto una aburrida? ¿Tendrá Mike algo que ver con éso?

Desde hace unos meses, Lucía y más amigas mías me han confesado que han probado el sexo anal. Todas dicen que está muy bien, que al principio es diferente, que quizá un poco molesto, pero que da placer. (Que es al fin y al cabo para lo que follamos).

Sé que cada uno debe seguir su ritmo en la cama, no sirve de nada compararse con otras parejas, con otro ritmos. Pero tengo ganas de probarlo. Llevo ya años diciéndolo, porque ésto ya lo comentábamos Edu y yo cuando no éramos novios, simplemente nos liábamos. Era algo que le decía que quería hacer. Él también quería. Pero no había prisa. Y sigue sin haberla, pero cada vez tengo más curiosidad…

De todas formas da igual. Porque en la vida real no se folla.

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