Este artículo lo saco de aquí, yo simplemente lo traduzco.

(Os ubico un poco: la chica que escribe es una modelo de unos treinta años que vive en Nueva York y opina sobre sexo con gente bastante más mayor que tú. Por alguna razón me sentí identificada y decidí mostrároslo).

Ni soy una prostituta ni quiero dedicarme a ello. Durante mi última relación me acosaron a través de Internet porque mi novio nació durante los años en los que Kennedy estuvo de presidente y porque ganaba mucho dinero. Claro que me ofrecí voluntaria para comerle la polla durante un año porque no tenía nada más que hacer. Dejadme que os explique, para mí él era uno de los tipos más locos e increíblemente divertidos con los que he salido, lo cual lo vuelve muy atractivo. He salido con bastantes hombres mayores de 40, generalmente es gente divorciada que trabaja para la tele. Creo que por lo tanto, me atraen hombres a los que atraigo. Mmmm eso suena raro. Me gustan los tipos que no tienen por qué ser atractivos, pero les atraigo porque soy graciosa y mona, ¿no? No tengo ni puta idea, vayamos al siguiente punto.

Salir con un hombre que me permite vivir un tipo de vida acomodada fue obviamente genial. Seguí trabajando mientras vivíamos juntos porque sino me volvería loca. Soy incapaz de estar 48 horas sin currar. Pero podría no haber trabajado. Me podría haber dedicado a dejarme el culo cuadrado. Me compré zapatos de Alexander Wang, porque… venga por favor, ¡soy una chica! Lo que querría saber es si aceptar regalos de mi novio me convierte en un joven puta que busca maduritos ricos. No. Y además, currando de modelo podría haberme permitido vestir como me diera la gana. Teníamos una relación normal, nos queríamos y nos pasábamos la mayoría de las noches viendo series. Como todo el mundo.

No quiero decir que después de que las mariposas pasaran me sentía atrapada, porque fue mi decisión quedarse en la casa. La relación terminó meses antes de que cortáramos. Era más fácil pretender que no pasaba nada a tener que darnos de bruces contra la realidad. Me sentía presa y pensaba que mi vida se resumiría a eso durante unos años, y me había acostumbrado. Sé que hay peores sitios en los que estar atrapada que es un chalé gigante con piscina. Mi vida dejó de ser mi vida. No salía con mis amigas, ni iba a conciertos, ni escuchaba la música que me encanta porque mi vida giraba únicamente en torno a él. No estaba viviendo la vida como quería vivirla.

Habitaba en un mundo donde no había problemas de dinero, tenía un lugar en el que dormir, un novio. La sensación de seguridad era increíble, y para mí eso era extremadamente imporante. Ahora no tengo dos de esas tres cosas y soy un puto manojo de nervios. Mi paz mental no tiene precio. Por éso me imagino que ésa es la razón por la que muchas chicas jóvenes acaban con tipos más mayores. Saber que vas a pagar el alquilar y poder comprar quesos caros y estupendos son dos de mis cosas preferidas. Salir con hombres maduros es facilísimo, pero luego se convierte en algo en lo que sostenerte financialmente y se convierte en un tipo de enfermedad. Es seguramente lo peor que te puedes hacer a ti misma.

Conozco a una chica. Está en una especie de relación que no es una relación porque es una puta mierda, pero bueno, en una relación con un hombre MUCHO más mayores que ella, y llevan ya más de un año. Salen a cenar, quedan para dar una vuelta, follan y él le da dinero. Ella paga su alquiler con ese dinero. Ahora mismo ella no trabaja. Él le grita cuando ella dice que se va y no paran de discutir por teléfono cuando no están juntos. Cada semana ella entona la misma cantinela que le va a dejar, cada semana lo retira porque necesita pagar el piso. Y yo no la culpo. No ha tenido trabajo en los últimos meses, y aunque éso sea genial, te sientes atrapada. Estas son sus opciones: currar o seguir siendo maltratada psicológicamente. Yo, conseguiría curro, pero puedo ver cómo después de estar un tiempo sin trabajar parece que soportar los insultos es más fácil que encontrar un sitio donde trabajar.

Conclusión: no tengo ni puta idea de la conclusión. Salir con tipos mayores es genial. Hacedlo todo el tiempo. A veces salir con alguien de vuestra edad para poder recordar que podría estar pasándolo bien, pero yo, personalmente es cuando recuerdo que la compañía de un hombre que es tan neurótico y mentalmente inestable es lo que busco. Ah, y encima el sexo es mucho mejor.

¿Qué opináis de ésto? A mí todo lo que ha dicho me parece una verdad como un templo, y hay que ser una persona bastante fuerte como para coger las maletas y salir de la relación en la que todo es demasiado cómodo porque hay dinero de por medio y hubo amor.

Chupar pollas por dinero es lo que dirán de puertas para fuera.

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