Todo comienza con Lucía, una chica con la que estudié el máster que acabo de terminar. Lucía comenzó el máster con novio, a quien dejó, y comenzó a salir con Marcos. Marcos… no es un tipo guapo, ni atractivo, ni tiene saber estar ni es encantador. Marcos es un tío simple, majete pero anodino y puede que un poco guarrete. Marcos es a todas luces alguien a quien Lucía podrá manipular a su antojo, y por éso a ella le encanta él.

Ella fue la primera chica que lo besó (a sus ya 24 años) y por lo tanto, la chica con la perdió la virginidad. Pero éso fue seguramente lo único lindo de la relación porque desde entonces ellas se convirtió en una nazi y él en su judío particular. Ella necesitaba hacerlo tres veces al día, si él no cumplía ella le dejaba. Desde que comenzaron lo han dejado unas seis veces más o menos. (Cuenta la leyenda que un día en el que él estaba malo y follaron una vez, cuando vino la segunda ronda y él le suplicó que por favor no le forzara que estaba agotado y no podría, ella le dejó). Dice que si no follan esas tres veces, percibe que él no la desea lo suficiente.

Paralelamente al comienzo de su relación con Marcos, Lucía comenzó a mandar whatsapps a Roberto y Jose, otros dos chicos de clase. Y no mensajes para preguntarles qué tal les iba el día, eran mensajes en los que ella les relataba lo mucho que les ponía.

La historia comenzó cuando Lucía comenzó a mandar fotos de ella medio desnuda a los chicos de clase. Ellos nos los enseñaban al resto y se reían. ¿Qué se pensaba Lucía? Siguió un vídeo de ella y Marcos follando. El vídeo no llegó a toda la clase, sólo lo vio media. (Marcos obviamente no era consciente que la gente de su alrededor lo había visto en pleno acto).

Pensaréis que menudos hijos de puta, que porqué nadie le contó jamás a Marcos qué hacía Lucía… porque Marcos jamás lo hubiera creído, y aunque lo hubiera hecho, le perdonaría todo, recordad que para él, ella es lo más a lo que aspirar, y que para ella, él es su nuevo novio al que manipular.

Una noche que salimos todos de fiesta, ella le susurró a Roberto al oído que se fuera al baño, que el primer despiste de Marcos ella le seguiría y le comería el rabo. Roberto se fue del bar. Ella le mandó un mensaje cabreadísima: “¿qué coño haces dejándome sola?” Roberto contestó: “sola no, con tu novio”. Así que durante un tiempo Lucía dejó de mandarle mensajes, parece que se sintió herida.

Pero una noche, una noche en la que ella y Marcos cortaron (una de tantas otras), ella le mandó un whatsapp a Jose y le puso: “lo he dejado con Marcos, esta noche te voy a follar”. Él estaba tomándose una caña con Roberto en ese momento, así que ambos decidieron que aquella noche Lucía no sólo iba a calentar el horno. Fueron en el coche de Roberto a buscarla, y cuando ella los vio a ambos, le susurró a Jose a ver cuándo se quedarían solos. Roberto los invitó a su casa a tomar un café, y subieron los tres. (Roberto vive con otro chico de clase, Guille, que en ese momento no se encontraba en casa.)

En vez de café comenzaron a cubatas, y en un momento dado, Lucía se inclinó sobre Jose y comenzó a hacerle una mamada, Roberto no queriendo quedarse fuera de juego, le bajó la camiseta y comenzó a lamerle los pezones. Cuando la cosa se calentó, bajó a su chimichurri y en ese momento fue cuando Guille llegó a casa. Y ahí se los encontró a los tres. Jose con un cubata en la mano y a los otros dos, manos a la obra. Guille quiso unirse, y comenzó a masturbarse mirando a la gente de clase.

Y es aquí cuando viene lo fuerte…

Acabaron haciéndole un bukkake a ella. (¿Qué es éso? Preguntaréis los más inocentes… Un bukkake es cuando varios hombres se corren en la cara o boca de una mujer). ¿Qué hizo Lucía al terminar?

Se fue al baño, se limpió la boca y volvió a hacerles una mamada a cada uno de ellos. Luego Roberto la llevó a casa de Marcos, ella le dio un piquito a su novio y se reconciliaron.

¿Por qué os cuento ésto? Porque Lucía es ninfómana, y aunque nunca había conocido a nadie, después de ver cómo es ella y lo que hace estoy segura de que la ninfomanía es una enfermedad, y una enfermedad que yo creo que a veces incluso roza la locura, o por lo menos en el caso que yo conozco. La verdad es que podría replantearse su futuro y dedicarse a ser actriz porno, ganaría dinero haciendo lo que le gusta y su novio por lo menos sabría que lo hace. Pero aquí el pobre Marcos vive engañado, le ponen los cuernos en esas breves horas en las que cortan y le humilla constantemente porque ella a él no le quiere, no está enamorada de sus payasadas ni de su sonrisa. Ella quiere a un sumiso a quien follarse y que la idolatre porque sabe que él tiene la autoestima por los suelos y Lucía sabe aprovecharse de ello perfectamente.

Así que yo diagnostico visto lo que he visto y vivido este año que la ninfomanía, llegado a un límite es una enfermedad bastante grave que puede trastocar a una pareja hasta límites insospechables y desde luego para anécdotas (jugosas) pero no muy ‘cómodas’ que vivir a sus compañeros de clase.

Roberto y Jose son gilipollas. (Pero éso es otro tema, porque siempre dijeron que Lucía daba asco y que jamás se la follarían porque era repugnante, éso sí, que les coma las pollas sí puede ser).

¿Qué opináis al respecto?

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