Esta historia se remonta al curso pasado, cuando yo insistí e insistí para intentar que vinieran a hacernos un tuppersex. No había manera de ponernos de acuerdo ni en un día ni en un lugar. Así que nos quedamos sin ello.

Pero este año que vivo en Ciudad Universitaria, con mis amigas. Y decidimos hacer uno.

La chica llegó a eso de las 20,30 y salió de aquí a las 22,45 más o menos. Nos habló de mil cosas, cremas, velas y aceites comestibles, que olían a maravilla y sabían aún mejor.

Nos enseñó consoladores, desde 11 euros hasta 100. Yo, personalmente me habría quedado con uno de unos 35 euros. Sumergible, que estimula el clítoris y el punto G. De hecho de todas las chicas fui la única que no se compró un consolador. (Me masturbo muy bien yo sola, gracias).

¿Qué me cogí yo? Bolas chinas. Había oído hablar de ellas, pero no en mi entorno, y no a amigas mías, siempre era la amiga de una amiga de una amiga o algo bastante lejano. Las bolas sirven para ejercitar los músculos de la vagina, y luego follar como dios. Así, en resumidas cuentas.

Os explico un poco mejor… ¿sabéis al follar como que agarramos/aplastamos el pene de los chicos? Como el ejercicio que hacemos para evitar mearnos. Sí, ese que estáis haciendo. Vale. Y luego, parece ser que al corrernos, en vez de agarrar el pene con el músculo que somos capaces de mover, digamos que abrazamos el pene. Al practicar con las bolas chinas, somos capaces de hacer ‘el abrazo’ de forma voluntaria. Además de que es bueno para cuando nos quedamos embarazadas, para prevenir enfermedades y algunas otras cosillas que podéis investigar por vuestra cuenta.

Hay otra cosa para chicas y chicos, que se llama el huevo. Que digamos que es como un huevo kinder. Y cuando lo abres es como si hubiera cocido el huevo lo justo. Y esa masa blandita es lo que es. Se pone lubricante dentro y digamos que si eres un chico pues metes la polla dentro y te masturbas, y si eres una chica, le das la vuelta al huevo, y tiene como ‘aletas’ por todas partes y te puedes masturbar así.

Hay un millón de cosas más, también hay gloss de frío y de frío y calor, que al chico le excita mucho porque aparte de que le haces una mamada llevando éso. Está el placer del frío y calor, la lengua y una especie de picante excitante.

Hay un set sexual que trae un poco de todo, diferentes cremas, lociones, lubricantes y una pluma para escribir en el cuerpo de la pareja.

También hay un botecito que contiene feromonas. Lo hay con olor o sin olor. Y obviamente sirve para ligar más… nos explicó la chica que tiene una clienta que usa siempre, y trabaja de cara al público, en el departamento de ventas, y desde que comenzó a echarse, vende el doble.

Una de las chicas que hizo la reunión se ha comprado uno, si le funciona ya os comentaré.

Pero vamos, lo que os quiero decir es que es una experiencia muy recomendable. Si sabes que te quieres comprar algo, en vez de ir al sex shop, es mejor tener a alguien que te viene a casa y te explica todo y que además te trae todo a casa (y si no lo tiene, lo pide y te lo lleva a donde tú quieras).

Llamad, mandad un email que no cuesta nada. Hay mil sitios en google que os anuncian los productos. Nosotros acudimos a ‘Maleta Roja’, ¡comprad, que no os arrepentiréis!

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