Desde que vi esta escena, mi chimichurri y yo no hemos sido los mismos. Cuando se estrenó esta película yo era una recién estrenada adolescente, muy fácilmente impresionable y obviamente totalmente virgen.
¿Qué pasaba si yo tenía quejas de mi chimichurri? ¿Era algo malo? Porque claro, con esa edad no hablas del olor a coño que tiene tu chimi, pero tampoco comentas eso con 18, 21 o 35… La diferencia es que pasada la pubertad el tema sexo comienza a ser más habitual, y por lo tanto, puedes ir cogiendo fragmentos de diferentes conversaciones que la gente comenta para saber si es normal o no que tu coño huela fuerte.
Y es normal. Es muy, muy, muy normal. Para empezar suele estar cerrado a cal y canto la mayor parte del día. No lo limpiamos cada hora ni nada por el estilo, y desde luego que no se perfuma. Olerá al jabón que hayamos utilizado para limpiarlo y punto pelota. (Tema aparte, no sé si lo he comentado ya, pero leí en un libro de Marian Keyes que su protagonista utilizaba suavizante para los pelos púbicos y me pareció una idea fantástica).
Además si nos están haciendo un cunilingus, y digamos que acabamos de salir del baño donde hemos limpiado nuestro chimichurri con amor, esmero y algo de perfume, a nada que empecemos a disfrutar y comencemos a soltar flujo, será el flujo el que hará que huela de una forma o de otra. Y el olor/sabor del flujo, al igual que el sabor del semen, depende de lo que hayamos comido. Así que realmente todo éso de ‘perfumar los chimichurris’… es una puta basura.
He dicho…

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