Aparte de mi amor por el arte del sexo, fuer por las series de Sex and the City y The Secret Diary of a Call Girl (serie y libros) gracias a quien me sentí impulsada para comenzar este blog. Tampoco he de olvidarme de Marian Keyes, autora irlandesa y Diablo Cody, guionista y escritora norteamericana – suya son Juno y United States of Tara y el libro autobiográfico Candy Girl de cuando fue stripper. (Todo muy recomendado).
De Sex and the City hay que hablar de Samantha, obviamente un personaje llevado al extremo para representar esas mujeres que quieren ser soleteras porque el sexo con muchos es en ocasiones mejor que el aburrido y monótono sexo con uno. Samantha es lo que me gustaría ser durante una época en mi vida. Lo representa todo, y nada. Pero de todas formas, es brutal.
Y mi adorada Carrie (a no confundir con Sarah Jessica Parker, me gusta el personaje, no me gusta especialmente la actriz), que dice escribir sobre sexo, pero lo único que hace es escribir sobre las relaciones en la gran manzana. Sea como sea, fue en esta serie donde por primera vez se habló de sexo tan abiertamente, ese tercer capítulo de la primera temporada en el que las protagonistas hablaban de sexo anal.

Corría el año 1998, que se dice pronto. Y pensad en lo mente cerrada que era la gente por aquel entonces teniendo en cuenta lo mente cerrada que sigue siendo bastante gente.
Y luego vino Belle de Jour, de quien tomo prestado el nombre, con mucho, mucho amor. Las novelas fueron escritas por Brooke Magnanti, y en la serie la actriz que hace de prostituta de lujo es Billie Pipper .
Tanto Belle como Carrie escriben para desahogarse, porque hablar del tema siempre ayuda, porque son mujeres, femeninas, y aún así hablan de sexo como lo hacen los tíos, sin que se las denonime guarras, salidas o dulces adjetivos que van por el mismo camino.

Representan lo que las mujeres del futuro deseo que sean: independientes, orgullosas de su sexualidad, sea la que sea, de las veces que follan al día, de lo mucho que se corren, de su flujo vaginal y de todas las cosas de nuestro cuerpo, que por desgracia la sociedad nos ha ‘obligado’ a cogerles asco. (Como la sangre de la regla, sin ir más lejos).
Porque yo intentaré que mi blog sólo hable de sexo, pero es imposible no unir el sexo con el punto de vista que tiene la gente de hoy en día con cómo tendría que ser una chica, sí, soy feminista, qué le voy a hacer, intentaré no dejarme llevar por mi odio hacia cómo hemos sido oprimidas durante estos años y evitaré hacer referencias a todas esas torturas psicológicas y físicas que han tenido que sufrir nuestras antepasadas para que nosotras llegáramos al punto en el que estamos ahora, es decir: escribir un blog sobre cómo la mujer disfruta el sexo en todo su esplendor.
Y por caprichos del destino ha llegado una época en la que son las mujeres las que en Europa comienzan a tener el poder, y de aquí, acabaremos conquistando el mundo, sabias palabras, no sé cuánto tiempo nos tomará, pero lo acabaremos haciendo. (Ésto me recuerda al diálogo de Parque Jurásico cuando se ponen dos se los protagonistas en plan fatalistas anunciando el fin del mundo. Viene a ser algo así: Dios crea a los dinosaurios. Dios destruye a los dinosaurios. Dios crea al hombre. El hombre destruye a Dios. El hombre crea a los dinosaurios. Los dinosaurios destruyen al hombre…. – hay una especie de tenso silencio y dice la chica con mucha, mucha naturalidad: La mujer hereda la tierra).
Porque hoy tengo un día analíto, hagamos un resumen de todo ésto, recuerdo que de pequeña me solía quejar con mis amigas porque TAL chico era majísimo cuando estaba a solas contigo, pero era un gilipollas integral en cuanto la presencia de sus amigos entraba en escena. Éso a las mujeres… rara vez nos pasa, si somos gilipollas, lo somos todo el tiempo. Ahora bien, nosotras siempre vamos jutas al baño y crecimos juntas dándonos de la mano y mucho besos, luego echamos a volar y aunque seguimos siendo mejores amigas, ya no necesitamos la compañía de el resto de las mujeres para poder ir pisando fuerte. Los hombres siguen necesitando tener machos al rededor.
Nosotras salimos ganando porque a través de los años, cogimos confianza en nosotras mismas, yo de hecho no sé de dónde la he sacado, pero hace años (y cuando digo años, me refiero a más de diez) que esté gorda, demasiado delgada, con enormes pechos, con el pelo demasiado abultado o un culo demasiado redondo, que me acepto tal y como soy. Claro que fue poco a poco, pero para cuando tenía 14 o 15 y me llamaron gorda, lo que hice fue reírme. Me parece estupendo que aquella chavala pensara que yo estaba gorda, no tenía ninguna intención de adelgazar (la vagueza siempre fue una poderosa arma) y la verdad es que yo me veía bien. Hay tías normalitas, incluso tías un poco feas, que tienen tal seguridad en sí mismas y una personalidad tan tremendamente encantadora que da igual lo feas o lindas que sean, lo importante es ese aura que las rodea. Y ése es el secreto de toda mujer.
¿Y por dónde empezar con todo ésto? Bueno, Carrie, Belle de Jour y la escritora Marian Keyes son grandes fuentes por donde empezar…
¡Se aceptan comentarios, críticas, sugerencias e incluso insultos, con tal de que deis signos de vida…!

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